Siguen a la espera de medidas específicas de reactivación que reduzcan la incertidumbre en la que se ven inmersas

Las empresas del sector del libro (librerías, editoriales y distribuidoras) valoran y agradecen el esfuerzo realizado por el Gobierno para aprobar hoy en Consejo de Ministros un sistema de ayudas que permita al sector cultural, en general, y al del libro en particular, obtener algo de liquidez para hacer frente a la crisis derivada de la emergencia sanitaria. Sin embargo, lo consideran insuficiente y siguen echando en falta medidas específicas para garantizar la supervivencia de muchos negocios.

Reclaman y consideran de urgente aprobación otras medidas, como la puesta en marcha de un programa de compra pública de libros destinados a las bibliotecas públicas, universitarias y escolares a través de las librerías de proximidad. Para ello sería necesario modificar la normativa referida al contrato menor. Se sumarían otras, como la aprobación de un bono-libro que permita incentivar el consumo de libros tras la reapertura de las librerías, y alguna iniciativa que favorezca la exportación de libros, léase, subvención de la participación en Ferias Internacionales, o el desarrollo de misiones comerciales. Tambien solicitan la implantación del cheque libro para la adquisición de los libros de texto, así como el apoyo a la campaña de comunicación proyectada de cara a la celebración del Día del Libro, el próximo 23 de julio.

La sensación de incertidumbre en la que se ven inmersas las empresas del sector del libro se incrementa ante la falta de concreción de estas medidas. Para abordar el análisis de su supervivencia consideran fundamental conocer cuáles se aplicarán finalmente, qué recursos llevarán asociadas y cuándo se activarán.

Consideran, además, que el instrumento elegido para aplicar el paquete de medidas aprobado hoy —la sociedad de garantía recíproca CREA SGR—, no es el adecuado por estar vinculado al sector audiovisual y, en principio, desconocer las peculiaridades y necesidades del mundo del libro. Además, consideran que, al establecer un mínimo de 40 millones de euros al que podrán acceder cada uno de los subsectores culturales (libro, bellas artes, artes escénicas, música, cinematografía y audiovisual), no existe una distribución proporcional de la ayuda al peso específico que representa el libro como industria cultural frente al resto. A las librerías independientes le corresponderían 4 millones de euros, concretamente.

Por último, el sector sigue reclamando la consideración del libro como ‘bien de primera necesidad’ en línea con otros países de nuestro entorno, lo que permitiría hacer un reconocimiento explícito del valor del libro para la sociedad.

 

Fuente: FEDECALI (Federación Española de Cámaras del Libro)

Foto: © Michal Jarmoluk