Nuestro presidente participó en una mesa redonda dedicada a analizar los retos de futuro para el sector y planteó tres específicos para las librerías

Durante la última edición de LIBER también hubo oportunidad de hablar de librerías. Organizada por la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, ayer jueves, 14 de octubre, tuvo lugar la mesa redonda ‘La administración y el sector del libro. Nuevas perspectivas’.

Nuestro presidente, Enrique Pascual, coincidió con otros representantes del sector, como fueron: José Manuel Anta, director general de la Federación de Asociaciones Nacionales de Distribuidores de Ediciones (FANDE); y Antonio Mª Ávila, director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE). Isabel Moyano, subdirectora general del Libro de la Comunidad de Madrid, se encargó se moderar la sesión que se puede ver en diferido en YouTube.

Tras remarcar que la palabra que mejor define las relaciones entre la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid y el Gremio de Librerías es empatía, —gracias a la cual se han podido llevar a cabo conjuntamente varios proyectos—, Pascual puso encima de la mesa tres grandes demandas cuya consecución considera fundamental para el futuro de las librerías. Son: seguir profundizando en el Sello de Calidad y dotarlo de virtualidad; mayor vigilancia y contundencia para frenar malas prácticas de operadores tecnológicos; y apoyo para recuperar la memoria del sector del libro y la edición.

En relación al primero de los retos, considera que, si bien fue un buen instrumento cuando fue creado, se ha convertido en algo meramente simbólico. A este respecto propuso que fueran las Comunidades Autónomas las que tomen las riendas partiendo del marco general que ya existe.

Nuestro presidente lamentó la falta de contundencia y los retrasos a la hora de actuar, deficiencias que son aprovechadas por determinados operadores tecnológicos, contrarios incluso al espíritu de la Ley del Libro, para campar a sus anchas.

En tercer lugar, Enrique Pascual señaló las dificultades existentes a la hora de recuperar la memoria del sector «porque no existe un archivo del mundo del libro y la edición que permita conocer de dónde venimos», advirtió Pascual. La consecuencia directa es que «se está perdiendo mucha de nuestra memoria», añadió, y cree que la única manera de frenar la situación es contar con el apoyo por parte de la Administración.