BALANCE DE LA  74ª EDICIÓN

La Feria cierra, el libro revive

  • Termina hoy una Feria del Libro que sus protagonistas califican como positiva. A faltar de conocer los datos oficiales de ventas y asistencia de público, que se conocerán hoy, los libreros y editores califican esta 74 edición de la Feria como muy buena, sobre todo comparándola con los últimos años. En 2014 se registró un aumento del 5% de las ventas (en 2013 el incremento fue del 3% tras un 2012 negro), con 7,45 millones de euros en ventas. El sentir general para este 2015 es «muy bueno» o «mucho mejor» gracias, en parte, al festivo extra con el que ha contado. Teodoro Sacristán, director de la feria, también habla de «buenas impresiones» sin querer desvelar datos.

De «mejora evidente» a nivel general define la Feria Julián Rodríguez, editor de Periférica. “Hemos tenido el mejor año desde que estamos en la Feria. Hemos notado que la gente conoce mejor el catálogo y ese efecto se ha notado especialmente este año tanto en el incremento del número de lectores como en la difusión”, asegura a este periódico. De hecho, confirma, Contexto -agrupación que aglutina a su editorial, Libros del Asteroide, Impedimenta, Sexto Piso y Nórdica– ha batido su récord de ventas y cerrará hoy con un aumento de entre el 20 y el 25%.

Si matiza que su caso es particular porque “nuestros sellos comenzaron un pelín antes de la crisis y todos hemos ido creciendo a pesar de ella. Cada año nos ha ido mejor, incluso en las librerías y no sólo en nuestra caseta. Por eso, cuando se habla de descenso del consumo, nosotros no nos vemos reflejados en esa tendencia”. Su compañero Luis Solano, de Libros del Asteroide, confirma su opinión. “Nos está yendo muy bien. Será mejor que el año pasado, aunque para nosotros siempre lo es además de económicamente, porque es un momento muy importante del año para estar contacto con los lectores”

Manuela Carmena firmando ejemplares de su libro (Efe)
Manuela Carmena firmando ejemplares de su libro (Efe)

Una conclusión similar es el que sacan en Clave Intelectual impulsada por el efecto Manuela Carmena. Lourdes Lucía explica que han tenido la mejor Feria de su cuatro años de historia gracias al libro de la alcaldesa de Madrid. Por qué las cosas pueden ser diferentes ha sido uno de los best seller de esta edición batiendo récords en la firma del primer fin de semana, agotando ejemplares y teniendo que editar una quinta tirada ante la demanda de los lectores. “Sólo con el libro de Manuela hemos duplicado las ventas del año pasado”, especifica para garantizar que, en cualquier caso, para una editorial pequeña y joven estar en la Feria siempre es bueno porque les permite dar a conocer su fondo editorial. Desde el lado de las librerías, Pablo Bonet, de Muga, resalta este efecto de los nuevos partidos y el cambio que ha vivido este año en una Feria del Libro politizada. Se ha notado en las ventas, garantiza. “Una de las claves de la feria ha sido el libro político. Además de los best sellers, el libro político ha tenido una fuerza muy importante y se ha notado en ventas y en asistencia a las firmas”, explica. Ellos han vendido alrededor del 15% más respecto al año pasado y de sus ventas, el 30% han sido libros políticos. Una cifra, asegura, que «otros años era impensable. Ni de lejos». ‘Una de las claves de la feria ha sido el libro político. Ha tenido una fuerza muy importante y se ha notado en ventas y en asistencia a las firmas’ Por su parte, Lola Larumbe, de la Librería Alberti, también habla de “buenas impresiones” a pesar de los últimos días de mal tiempo. El año pasado su ventas crecieron un 5% y el lunes de esta última semana, contaba al empezar el fin de semana, el incremento era del 6%. “Repetir los datos del año pasado o hacer algo más es cumplir objetivos para nosotros”, asegura de una Feria que ha sido “un poco mejor que la del año pasado”. Para los libreros, explica, las ventas hechas estos 17 días de junio “suponen un balón de oxígeno y una inyección para tirar hasta las Navidades, además de la importancia que tiene para nosotros la relación que posibilita con otros públicos y lectores a los que no llegas de otra forma”.

Lectores comprando en la Feria
Lectores comprando en la Feria

Tipos Infames es una de las librerías novatas de esta edición de la Feria. Gonzalo Queipo se muestra satisfecho con su estreno y asegura que la impresión y los comentarios de los compañeros es que están “bastantes contentos respecto a otros años”. “Para nosotros ha sido buena experiencia porque mucha gente que viene a la librería también ha pasado por la tienda de campaña que hemos puesto en el Retiro y porque mucha gente nueva nos ha conocido. Hemos recomendado libros los primeros días y los lectores han vuelto estos últimos a comentar o a pedirnos más”, cuenta. En lo económico, sin cifras en la mano, dice que “compensa la inversión, pero ahora tenemos que ver si también el sobresfuerzo. En ventas es como si hubiéramos doblado al tener dos espacios de venta”.

Un festivo extra y más ánimo de compra

En lo que todos coinciden es en la importancia que ha tenido el jueves festivo del Corpus. Ha supuesto un día extra de afluencia masiva de público (y el aumento de ventas que lleva parejo) y ha dado también sensación de falso puente. La lluvia de estos últimos días ha podido enturbiar el cierre de la Feria madrileña aunque, matiza Rodríguez, “hemos vistos que estos días, a pesar del granizo del jueves, han sido los elegidos por los lectores que no tienen urgencia y quieren calma. Eso está haciendo que el cierre sea creciente en vez de lánguido”.

Feria del Libro de Madrid (Efe)
Feria del Libro de Madrid (Efe)

En cuanto a predisposición del público a la compra, porque los ríos de gente han sido constantes todos los fines de semana y el festivo, Larumbe opina que se ha notado cierta «sensación de ligereza» a la hora de comprar. Un estado más relajado y despreocupado, que esperan se traduzca en el aumento de las ventas. Bonet también afirma que desde la Librería Muga han notado la contracción de las ventas los meses previos porque los lectores estaban esperando a la Feria y aprovechar, de paso, el 10% de descuento. “También hemos notado que en los últimos tres años la gente compraba un libro o dos como mucho y este año hay ventas de tres y cuatro. Hay un poco más de alegría a la hora de comprar”, asegura.

Y de esos lectores fieles, los del fin de semana y los de entre semana, Rodríguez destaca que han percibido un mayor movimiento entre semana, especialmente del tipo de lector “literario”, que “es más intensivo en la lectura y que quizás prescinde de otros gastos, pero no deja de leer». «Es un lector de resistencia, culto y exigente que no sólo está atento a las novedades o los best sellers, y que ha permitido que nuestras editoriales salgan adelante”, remacha.

EL CONFIDENCIAL